Los hechizos de amor son una práctica antigua, pero más longeva es la música, pues ésta se ha conformado como parte de nuestro lenguaje y con ello, de nuestra comunicación. En consecuencia, se puede decir que la música ha ido evolucionando a la par de la humanidad y es parte de nuestra esencia.

Más cercano a nuestros día, la música ha experimentado grandes cambios, sobre todo con la introducción de la tecnología eléctrica y digital. Estudiosos del tema refieren que la música tiene un comportamiento similar al lenguaje y ello se encuentra complementado con las teorías evolutivas donde se sostiene que el lenguaje hablado-oral y la música quizás cuenten con un origen en común, donde se puede citar la teoría de la ‘oralidad’ de Walter Ong, o el concepto de la ‘mentalidad pre alfabética’ desarrollado por McLuhan, los cuales muestran coincidencias enfocadas hacia las hipótesis evolutivas.

Del mismo modo, encontramos textos antropológicos como el de Ellen Dissanayake y David Lewis-Williams, que complementan dicha hipótesis, por lo que existen suficientes elementos como para lograr pensar que la música y el lenguaje cuentan con comportamientos que se desprenden de las actividades rituales que fue desarrollando el ser humano en su etapa prehistórica, y que más allá de desaparecer, estos han sido atenuados debido a la cultura de la escritura, aunque han vuelto a cobrar relevancia en la conocida etapa eléctrica-digital.

Por medio de la teoría de medios, ha sido posible la comprensión de la forma en que las tecnologías han afectado al ser humano, pero también cómo se han encargado de moldear nuestra cultura y nuestro comportamiento. De acuerdo a ello, la música puede ser considerada como una actividad universal, lo que trae a colación la pertinencia de entender las modificaciones que ha venido viviendo a partir del surgimiento de la tecnología eléctrica y con ella, de la digital, debido a que durante el transcurso del siglo XX sucedieron distintos fenómenos estéticos que involucraron a la música y al sonido, los cuales fueron almacenados en dispositivos eléctricos y digitales.

Debemos creer que variadas disciplinas artísticas, como por ejemplo el Arte Sonoro, la música experimental y la música electroacústica, se hacen presente como un resultado ‘inesperado’ (o inversiones) del momento en el que se ha aplicado la tecnología eléctrica y digital a la música. Del mismo modo, se puede considerar que a partir de las tecnologías eléctricas, todos los sonidos que han sido almacenados en dispositivos eléctricos, se han convertido en instrumentos de la cultura, a la manera de instrumentos musicales, pero también funcionan como medios de cambios culturales y estéticos.

La esencia, la tecnología tiene la capacidad de producir distintas modificaciones culturales, pero todo no queda allí, pues también puede lograr un cambio en la conciencia y en la sensibilidad, extendiendonos a nosotros mismos a través de los sentidos hacia el medio que nos rodea. Pero otra de las modificaciones que se han hecho perceptible dentro de la música, y que la encontramos a partir del advenimiento de la tecnología eléctrica es el de la escritura. Si con anterioridad la única manera de hacer que la música fuese recopilada y distribuida era por medio de la escritura y el papel, en la actualidad se hace a partir de los dispositivos, en donde es posible almacenar la información sonora que además, se han multiplicado.