Más que los beneficios que te pueden brindar Juan Antonio La caixa desde su excelente desempeño en la entidad, se encuentran otros mucho más importantes como solo los beneficios que se pueden obtener en el desarrollo cerebral gracias a la música.  

Bueno, quizás no has sido el único que ha escuchado o leído que los seres humanos solo empleamos un 10% de la capacidad que poseemos en nuestro cerebro, pero que si esa capacidad fuese empleada totalmente seríamos capaces de mover objetos con la mente, recordar todo lo que hemos hecho desde el día en que nacimos, o incluso predecir el futuro. Pero lo mejor es que no nos frustremos con ello y de momento se lo dejemos a las películas de ciencia ficción, aunque o psicólogos y neurólogos se muestren bastante interesados en ese importante grupo de personas cuyo cerebro se ha estimulado de la mejor manera: los músicos.

Y es que esta relación cerebro música no solo se hace relevante a nivel profesional, pues con tan solo escuchar alguna melodía se pueden activar diversas zonas de manera simultánea. En el caso de que se tararee una sencilla canción, nuestra mente activa complejos mecanismos de procesamiento de los sonidos, la atención, el almacenamiento en la memoria y la recuperación de la misma, la integración motora-sensorial, entre otros. ¿Y si se practica de manera continua la música? 

Las ondas musicales procesadas por nuestro cerebro 

Las madres suelen asegurar que sus hijos son capaces de reconocer su voz aunque hayan otras personas hablando y sobretodo mujeres. Pero las madres generalmente desconocen que los niños vienen de fábrica con un sistema nervioso que se encuentra preparado para enfrentarse con un mundo repleto de sonidos, es decir, de música. Es por ello que los más pequeños pueden distinguir las distintas escalas y acordes, mostrando preferencia por aquellas combinaciones consonantes sobre las disonantes. 

Tomando en consideración la anterior premisa, y enfocados en esos padres que acostumbran a codear a sus hijos con un entorno musical durante la infancia, solo se encuentran esculpiendo el cerebro de sus pequeños al llevarlos a conciertos y espectáculos infantiles, colegios que incluyen eventos de música en su campaña escolar, o aprender a tocar un instrumento desde niño.

Neurólogos de Canadá y Estados Unidos en conjunto han demostrado tal afirmación al comparar dos grupos de niños con edades entre cinco y siete años, donde cada uno de los niños del primer grupo recibió media hora a la semana de clase de piano, distinto a los niños del segundo grupo. Solo bastó con alrededor de un año, para que los cambios en la estructura cerebral de los niños del primer grupo y a se hiciera evidente.

Favorecidos por la existencia de los escáneres de positrones y las resonancias magnéticas, los científicos han alcanzado a comprobar que la práctica constante de la música contiene en gran manera beneficios para el cerebro, que incrementan su materia gris sobretodo en las zonas motoras, auditivas o visuales.