Es algo que no tiene discusión el hecho de que gran parte del protagonismo que puede alcanzar un evento o una fiesta recae sobre la música, ya que ésta es apta para todas las edades y en cualquier tipo de celebración. Cuando decidimos hacer una fiesta la música se convierte en un punto fuerte que de ninguna manera se puede dejar a un lado, y esta debe estar acorde tanto con el agasajo, como con el público al que va dirigido y a la temática seleccionada.

Pero el dilema surge cuando no se tiene idea del tipo de música que debemos seleccionar ya que deben ser considerados diversos aspectos, entre ellos si deseamos que la música sea la razón principal del evento o si esta funcionará como acompañamiento. Si la actividad es un acontecimiento formal o informal, o simplemente es una reunión social y en familia.

Todos estos aspectos tienden a hacer que la elección de la música deba ser la adecuada, lo que supone un trabajo complejo y arduo. Pero si acertamos con el tipo de música ya tendremos recorrido medio camino hacia el éxito de la organización de nuestra fiesta. A continuación te dejamos algunos ejemplos del tipo de música que resulta más adecuada en función del evento que vamos a organizar.

Pasos que se deben seguir para la elección de la música para una fiesta

Tipo de fiesta: este es quizás el punto de partida ya que debemos tener bien en claro el tipo de fiesta de que se trata, y de esta manera poder seleccionar la música que sea más adecuada ya que no se trata de lo mismo preparar una fiesta infantil que una para adultos, o una general que una temática.

Gustos musicales: es quizás importante considerar los gustos musicales de los asistentes pero, es posible que sus gustos sean un tanto dispares, aunque eso será útil para poder evaluar los gustos generales y tener la capacidad de satisfacerlos un poco a todos. La sugerencia es que el repertorio incluya temas del agrado de todos.

Fiestas temáticas: se mantienen en boga porque resultan bastante divertidas. De modo que, si el tema de la fiesta gira entorno a determinada época, por ejemplo los 80, esta música debe ser única y solo de esa época. Otra opción podría ser una fiesta temática de un género musical en concreto, como por ejemplo pop, rock, o musicales ya que la diversión se encuentra asegurada.

Éxitos: no podemos dejar a un lado los éxitos de siempre y del momento, pues son canciones que han triunfado y son del agrado de un sinnúmero de personas, sean o no de sus artistas o géneros favoritos.

Recepción: resulta relevante tener conocimiento de la música que se debe poner en cada momento, ya que siempre debemos contar con la más indicada de acuerdo a la fase de la fiesta. Al momento de recibir a los invitados puede que suene música suave, algo como jazz o bossa nova.

Comidas: si la comida se encuentra incluida en la fiesta o la cena, este es un momento que también puede estar amenizado con música, pero debe sonar algo más tranquilo, suave, que pueda acompañar pero que no destaque ni moleste para que se pueda conversar en las mesas.