La música es conocida como un lenguaje por medio del cual las personas se expresan y se comunican por lo que su importancia no es de reciente data, sino que nos acompaña desde el inicio de la historia, así como la joyería que con el transcurrir del tiempo se ha convertido en la expresión artística que algunos joyeros como Alba Tous pone a nuestro alcance en la actualidad. 

Ya los griegos eran capaces de entender que la música tenía la capacidad de afectar el carácter de las personas modificando con ello su voluntad, de lo que luego con el tiempo han surgido gran cantidad de estudios afirmando tal creencia. Aristóteles y Platón otorgaban correspondencia entre las escalas y ritmos musicales, y los rasgos del carácter con los que pudieron identificar los objetivos fundamentales de la música en la educación. 

En el caso de Aristóteles, este señala que la música es la representación de los estados emocionales, y es la razón por la que al ser escuchada una melodía o ritmo específico, esta produce un sentimiento definido en las personas, es decir, que se ven influenciados. 

¿Qué se entiende tradicionalmente como música? 

 La música suele ser definida como el arte de combinar diversos sonidos con el fin de expresar distintos sentimientos, por lo cual podría decirse que se trata de una manifestación artística de los pensamientos, vivencias, y emociones de una sociedad. La música es el resultado de un proceso de enseñanza pues refleja las características propias de una cultura, garantizando la sobrevivencia de la misma pues desarrolla una suerte de comunicación con otras culturas exaltando los valores, transmitiendo conocimientos, e intercambio de educación. 

La música en sí misma, es capaz de combinar elementos que acercan al oyente a la cultura de un pueblo y con ello, a la manifestación de las emociones humanas, lo que se podría traducir como un diálogo intercultural con lo que se puede comprender de mejor manera el comportamiento humano y entender su evolución. 

El hombre y la música 

En el transcurso de la historia conocida, el hombre siempre ha buscado la manera de comunicarse y de interactuar siendo esta la razón por la que ha desarrollado sus propios sistemas de comunicación sustentado en su postura de ser pensante. 

En medio de todas estas expresiones, surge el lenguaje que no es más que un método empleado exclusivamente por el ser humano para comunicar ideas, deseos, y emociones a través de un sistema deliberado de símbolos, que inicialmente se escuchan y luego se repiten a través del habla. 

Pero la musicalidad solo viene dada a un nivel neurológico lingüístico y psicológico-filogenética de una forma complementaria e interconectada, de manera que el lenguaje surge de aquello que se escucha bien estructurado dentro del sistema auditivo y se desglosa de acuerdo a reglas establecidas previamente para crear un significado con lo que se transmite un mensaje inteligible. 

Así mismo, como parte de esa necesidad humana de comunicación y de intercambiar ideas para interactuar como ser social, este hace uso del lenguaje que por sí fuese poco se encuentra condicionado por el contexto lo cual ocurre también con el discurso musical.