De acuerdo a un nuevo estudio, se ha descrito la manera en la que se logra diferenciar la melodía del lenguaje hablado. Tales resultados pueden mejorar el funcionamiento de los implantes cocleares con respecto a la música.

Según el neurólogo de origen argentino Robert Zatorre, señala que la música es, en compañía del lenguaje, “una seña de identidad de todo ser humano”. Los dos vienen a ser usos del sonido de mucha relevancia, y de acuerdo a diversos estudios realizados durante la última década, el cerebro se ocupa de procesar cada uno en un hemisferio.

Ahora, si recurrimos a una investigación a nivel internacional que fue liderada por el Instituto Neurológico de Montreal de la Universidad McGill (Canadá), en donde participó Zatorre, esta nos revela por qué existe dicha especialización y sus resultados están publicados en la revista Science Advances. El científico argentino afirma que han demostrado que la percepción del habla y de la melodía dependen de dos aspectos distintos de la acústica”, de este modo los afirma.

La percepción del habla y de la melodía van a depender de dos aspectos distintos de la acústica

Los investigadores se ocuparon de crear 100 grabaciones a capella con distintas melodías y frases, seguidamente distorsionaron dichas grabaciones de acuerdo a dos dimensiones auditivas fundamentales: la dinámica espectral y la temporal, e hicieron que 49 participantes distinguieran en un experimento las palabras o las melodías de cada canción.

Una vez obtenidos los resultados, estos mostraron que cuando la información temporal estaba distorsionada, las personas presentaban problemas para distinguir el contenido del discurso, pero no la melodía. Contrariamente, cuando la dimensión espectral se encontraba deformada, si tenían problemas para distinguir la melodía, mas no el habla.

Ante tales resultados, señala Zatorre: “Nuestro estudio señala que las fluctuaciones temporales son muy importantes para comprender el habla, pero no la música, mientras que las fluctuaciones espectrales son imprescindibles para percibir las melodías, pero no el habla”.

Implantes cocleares

A fin de corroborar la manera en la que responde el cerebro a estas distintas características sonoras, se obtuvieron imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) de quienes participaron mientras se ocupaban de distinguir los sonidos. Ante ello, los investigadores descubrieron que el procesamiento del habla ocurre en la corteza auditiva izquierda, mientras que el procesamiento melódico ocurre en la corteza auditiva derecha.

De manera que, los implantes cocleares funcionan bien para el habla, más no para la música. Por lo que ahora será posible mejorar su funcionamiento. El neurólogo añade: “Precisamente, al tener dos zonas distintas, una en cada hemisferio, podemos procesar los dos tipos de índices acústicos de manera paralela y simultánea”.

En estudios realizados con anterioridad en animales se probó que las neuronas de la corteza auditiva responden a combinaciones particulares de energía espectral y temporal, de acuerdo a los sonidos que son relevantes para el individuo en su entorno natural, como por ejemplo los sonidos de la comunicación. Para los humanos, tanto el habla como la música vienen a ser medios de comunicación realmente importantes.